Y... por si fuera poco, con los exámenes a la vuelta de la esquina. Tiene gracia que sea precisamente ahora cuando comience mi blog. Y lo digo porque en otras ocasiones lo he intentado...pero nunca me puse a ello y ahora ya, por fin, aquí está, la primera entrada.
La vuelta a Sevilla después de haber pasado una temporadita en casa por navidades,CUESTA. No tanto por el reencuentro con la gente, por los besos los abrazos y las ganas de contarnos todo y más. Pero sí porque se echa de menos a esa otra gente, a tu gente. A cada uno en particular y a todos en general, y es que tengo que aceptar que todavía sigo necesitando los abrazos que hacen feliz de mis abuelas, los besos de buenas noches de mis padres y sí, también las pequeñas discusiones que a veces no son tan pequeñas con mis hermanas; pero bueno, eso pasa en las mejores familias, ¿No?
Han sido dos semanas increíbles... aunque en realidad creo que tengo que empezar por el viaje a Roma.
El regalo de cumple de Carlos se desveló antes de lo esperado y la sorpresa vino con antelación. Llevaba tiempo pensándolo, muchas noches de preparación y, a decir verdad, todo salió a pedir de boca. Maleta demasiado grande y mucha cola que esperar, pero mereció la pena. Ver Roma en plena navidad no tiene precio. Fueron cuatro días inolvidables que seguramente ninguno de los dos vamos a olvidar y que suman uno más a nuestra lista de viajes que poco a poco, va creciendo y se va ampliando en el globo... el próximo todavía no está en mente, aunque en mi cabeza ya tengo algún que otro destino.
El Colosseo, La Fontana di Trevi, Circo Massimo, Ponte Milvio, Piazza Spagna, Piazza del Popolo, Piazza Venezia, Via del Corso... y posiblemente varias cosas más, ya están guardadas en nuestras cabecitas.
Es un poco extraño cuando digo que, aparte de La Fontana di Trevi y El Colosseo de noche, lo que más ilusión me hizo fue el Ponte Milvio ( más famoso gracias al libro "Ho Voglia di Te" ya que en él cientos de parejas cuelgan sus candados y tiran la llave al río Tíber). Pero es que mi "Mocciamania" me puede...
En definitiva, cuatro días que ya forman parte de nosotros.
Pero de eso va ha hacer pronto ya un mes y, desde que volvimos y hasta ayer, han pasado casi tres semanas que son las que he estado en casita. He tenido tiempo de todo (Sí, también de estudiar...) pero ahora que estoy aquí la verdad que me doy cuenta de que ¡No podría vivir sin ellos! Así que, antes de que empiece a mostrar mi lado más sensiblón-pastel, voy a terminar esta primera entrada y me voy a poner a terminar un trabajillo...y a estudiar.Os dejo algunas fotos que hablan por sí solas de lo especial de estas navidades...

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